En muchas ocasiones, cuando se piensa en decorar con graffiti una habitación juvenil, los padres de los jóvenes hacen mucho hincapié en que el mural final no tenga aspecto de “lugar abandonado” lleno de pintandas sin sentido. En esta ocasión se buscaba lo contrario, que el fondo para el nombre del graffiti estuviese relleno de pintadas y firmas sin orden alguno, de tal forma que recuerde a un callejón del Bronx, donde exista un elemento protagonista que sea el graffiti con el nombre de Jorge. Éste con su color favorito: verde.
La combinación del graffiti de su nombre, la silueta de una persona y un fondo urbano y desordenado hacen de la habitación de Jorge una decoración única en Madrid.