La habitación del joven bilbaíno Izan ya puede presumir de decoración con graffiti. Pero en este caso no consistió sólo en una decoración juvenil, sino que tiene una carga sentimental, ya que con este mural quiso recodar a su perrito Zoi, tanto con un graffiti de su nombre, como un dibujo suyo.
Un bonito homenaje de su compañero durante años.
Estéticamente y con el fin de que la habitación quedase colorida y alegre, se eligieron colores verdes para el fondo, mientras que los nombres están protagonizados por el color rojo. Todo esto acompañado de un dibujo de un grafitero sobre un fondo que recuerda a una pared rota.