Son contadas las ocasiones en las que los graffitis de nombres que nos solicitan son para decorar habitaciones de chicas. Por lo general, son del nombre o apodo de chicos jóvenes, por lo que nos alegra cuando nos solicitan los clientes un graffiti para la habitación de su hija, ya que es una manera de romper el estereotipo de que el graffiti, así como deportes como el skate, o incluso, las artes marciales, son “cosa de chicos”. Al fin y al cabo no deja de ser una forma de decorar la habitación con un nombre, y que le puede gustar tanto a un chico como a una chica; a una madre, como a un padre.

En esta ocasión nos encontramos con la realización de un graffiti con el nombre de María. Los colores elegidos fueron los amarillos y naranjas, ya que contrastaban mucho con el violeta oscuro del fondo. El nombre está acompañado de un hada con alas, muy típico en tatuajes, y con varias estrellas que otorgan mucha más fuerza al graffiti.

Varios sprays, y un par de horas después, esta habitación de Arroyomolinos (Madrid), ha tenido un cambio de 360º.